 |
Situada en el margen derecho del río Magro, entre las aldeas de San Juan
y de Roma, en la subcomarca de La Vega del término municipal de Requena. Al
otro lado del río y casi enfrente, con la vega por medio y aproximadamente a
un kilómetro y medio, está San Antonio, la aldea más poblada del municipio con
sus más de dos mil cien habitantes, y que sirve como núcleo comercial, lugar de
trabajo e incluso lugar de primera residencia para algunos oriundos de Barrio
Arroyo. |
|
El origen de Barrio Arroyo, como el de la mayoría de las aldeas de la Vega,
está ligado a una casa de labor que perteneció en su día a la familia Arroyo
de Peralta, de la que tomó el nombre y fue configurándose a espaldas de la misma.
|
|
|
A mediados del siglo XIX contaba con un centenar de habitantes que ocupaban
una treintena de casas, más o menos alineadas siguiendo el viejo camino de Utiel
al Pontón, hoy calle de San Vicente y calle Norte.
Entre 1870 y 1940 el número de casas se duplicó, organizándose la ampliación en
torno a una calle principal que separa perpendicularmente las calles de San Vicente
y Norte y que vino a llamarse calle de la Rambla, por ser ése su origen. |
| El resto de
las casas de la aldea se organizó en torno a estas calles principales, que forman una
cruz invertida.
En 1887 se contabilizaron 148 habitantes, en 1920 llegaron a ser 212, y en 1950
crecieron hasta 253. Después de esta fecha el descenso por emigración ha sido
constante (139 habitantes en 1986, 99 en 1996). |
|
|
En el año 1931 se inauguró la escuela, y en el año
1964 la Cooperativa Agrícola Niño Jesús Coop. Val., orgullo de la aldea
por los excelentes vinos tintos y rosados que produce, reconocidos dentro
y fuera de la comarca. |
 |
El centro neurálgico de la localidad se encuentra
precisamente en la intersección de las calles principales, donde se
encuentra el Centro Cultural (club social, lugar de reunión y encuentro de
todos los vecinos), el recientemente inaugurado Monumento a la Peseta, donde una colección de monedas
de una peseta editadas parecen querer integrarse en el Euro, al que
sostienen dos piedras donde están grabados los nombres de los países que
hicieron posible su alumbramiento.
|
|
Acompañan al Monumento el murmullo de
seis chorros de agua y un pino que quiere crecer a la par que nuestra
moneda.
También en ese Centro se construyen cada dos años los arcos donde se
cobija el Patrón de la aldea, El Niño Jesús, a partir de dos arcos se
fabrica un entramado de romero en flor de unos tres metros de altura, se
coloca en Pascua, el Sábado de Gloria de los años impares, que es cuando
se celebran las fiestas dedicadas al Niño Jesús hasta el lunes de Pascua
que terminan. |
FIESTAS
FIESTAS PATRONALES
|
Cada dos años, y
coincidiendo con los años impares, se celebran las fiestas dedicadas al
patrón de la aldea, el Niño Jesús. Comienzan el Sábado de
Gloria, con la recogida de romero y fabricación de los Arcos con el romero
recogido, que son dos y se instalan uno en el centro de la aldea y el otro
en la puerta de la antigua escuela, hoy habilitada como templo para
celebrar misas y guardar la imagen del Niño Jesús.
|
|
|
|
El Domingo de Resurrección, al amanecer, los mozos
junto con la banda de música van a la aldea de San Juan a recoger al Niño
Jesús, tras recorrer las calles de la aldea con el ambiente festivo de la
música, lo depositan bajo el arco de romero intalado en el centro de la
aldea, a la hora de oir misa, todos los vecinos acompañan al Niño Jesús
hasta la antigua escuela habilitada como iglesia, con los cestos de pan
que el cura bendecirá y que se repartirá entre los asistentes ya como "pan
bendito".
|
|
La aldea engalanada acompañará al Niño Jesús en romería hasta la
casa de la Manchuela, donde le espera la Virgen y se realizará el
Encuentro, para a continuación llevar en procesión a la Virgen y el Niño
hasta la iglesia de San Juan, después de haber recorrido en procesión
varias calles de esta aldea. |
FIESTAS DEL ENVERO
|
En el mes de agosto se celebran las Fiestas del Envero y Semana Cultural, en las que se
procura divertir y entretener a todos los vecinos y visitantes, desde los
más pequeños a los mayores, por lo que se disponen desde juegos para niños
(cucañas, castillo hinchable, tren...), discoteca móvil para los
jóvenes, con espuma incluida, y deportes como fútbol y frontón, orquesta
para que bailen todas las edades, play-back para los más atrevidos, teatro
con actores de la localidad, y cuando se puede, se trae la
extraordinaria banda de San Antonio o los poetas más laureados de la
comarca. |
|
El fin de fiestas se realiza siempre con una gran cena en forma
de chuletada para todos los vecinos en la explanada aledaña a la Cooperativa.
Todo ello hace que una aldea de apenas cien habitantes celebre unas
fiestas dignas de una ciudad, con la participación de la mayoría de sus
vecinos. |
ENTORNO NATURAL
| En lo alto de la aldea se encuentra el Parque de los Trilladores, un sitio entrañable lleno de pinos,
salpicado con pequeños monumentos que homenajean a nuestros abuelos, con un
campo de futbol para solaz de los jóvenes, con unas mesas de piedra junto a
unos asadores para barbacoas y lo que sea menester, todo para que el que lo
visite pase un buen día en el campo. |
 |
 |
Un poco alejados de la aldea se encuentran los parajes de La Pinada, o la Fuente La
Teja, donde se mezclan los viñedos con el monte bajo lleno de romero y las
agrestes ramblas hoy secas, pero con las huellas de haber servido de lecho a
grandes avenidas de agua. Es tradicional acudir a estos parajes el Lunes de Pascua a comer la mona.
|
PRODUCTOS TÍPICOS
|